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Capiteles
Alabastrina Alabastro Lillo Galiani

Alabastrina
Alabastro
Lillo Galiani

Del vocablo latino caput, cabeza, y su diminutivo capitellum. En arquitectura es el elemento superior o cabeza de una columna, y de ahí su nombre, que transmite a ésta el peso de otros elementos por encima del mismo. Cumpliendo la misma misión, los hay de muchas formas, según los estilos arquitectónicos de una época. Son muy conocidos los clásicos griegos: dórico, jónico y corintio. Tres estilos que toman el nombre, precisamente, de la forma adoptada en los capiteles de sus columnas. El tercero, corintio, es muy conocido por la hermosa decoración de hojas de acanto. Dice una leyenda que unos canteros almacenaban, al exterior, un montón de bloques de mármol para la construcción de un templo. Sin saber porqué, uno de aquellos bloques quedó abandonado a su suerte. Pasó el tiempo y algunas semillas de acanto, impulsadas por el viento, germinaron a su alrededor. Pronto las hermosas hojas de esta planta rodearon al solitario y abandonado bloque para hacerle compañía. Acertó a pasar por aquel lugar un tallista del mármol y al ver aquel bloque en compañía del acanto, se inspiró para llevar a cabo el esculpido de los capiteles corintios.
Muchas culturas adornaron los capiteles de las columnas con hermosas tallas. Los artistas egipcios se inspiraron en las plantas mas comunes de su entorno y las tallaron en ellos: hojas de palmera, flores de loto y hojas de papiro, es decir, capiteles palmiformes, lotiformes y papiriformes.
Tras la caída del imperio romano y el gran retroceso cultural y artístico, comienza el resurgimiento de las artes llegando al románico pleno, hacia los siglos XI y XII. Y es cuando los canteros comienzan tallar en los capiteles, ademas de motivos vegetales, la figura humana y animal. Obreros especializados, esculpen en piedra los capiteles, ménsulas y modillones que soportan los fustes de la columnas o aleros. En ellos tallan, en principio, todo tipo de figura toscas, cabezonas y desproporcionadas no exentas de espontaneidad, frescura y belleza. Progresivamente, pasando a otros estilos arquitectónicos, las figuras esculpidas ganan en proporción sentido del volumen y belleza formal. Y aquella rama de la cantería medieval se desgajó de ella para ser escultura y los canteros evolucionaron para ser escultores, y aún existe el nexo entre estas actividades, artesanal y artística, porque los materiales y muchas de las herramientas siguen siendo comunes a las dos.
Pero volviendo al románico quizás sea donde con más profusión se dieron los capiteles historiados, es decir, con figuras pero que además contaban algún hecho religioso o con fines pedagógicos o moralizantes, al igual que se hacía en las vidrieras. Pero, además, se tallaron en estos capiteles escenas procaces y, en ocasiones, pornográficas; pudiendo preguntarse si el abad, cura, obispo u otro promotor de la iglesia, ermita, colegiata o monasterio, puso objeciones a la talla de tales elementos subidos de tono o, por el contrario, aceptó las motivaciones que llevaron al artista a realizar aquellos trabajos.
Como ejemplos cabe destacar el claustro de la Colegiata de Santa Juliana en Santillana del Mar, Cantabria. Allí, los arcos de medio punto descansan sobre columnas dobles y cuádruples por lo que, los capiteles aparecen arracimados. También el espectacular monasterio de San Juan de la Peña, Huesca, bajo un alero rocoso. Y por citar alguno más, el monasterio de San Juan de Ortega y su famoso, entre todos, triple capitel de la Natividad, en el cual y en los equinoccios, a las cinco de la tarde, un rayo de luz ilumina,entre las figuras talladas, a la Virgen María.

Oficios

Entre los diversos temas que los artistas llevaron a sus lienzos, estuvo el de los oficios. Quizás por su carácter bucólico, las faenas del campo fueron muy

"Cita" Bronce J.Lillo Galiani

“Cita”
Bronce
J.Lillo Galiani

representadas. De todos ellos fue el pintor francés Julien Dupré (1851-1910), el más prolífico en esta temática. Reflejó en bellísimos lienzos realistas a los campesinos y pastores en sus distintos quehaceres: apacentando, labrando, segando, cargando heno y también descansando de estos fatigosos trabajos agrícolas. En La vendimia (Prado), de Goya (1746-1828), el artista refleja la actividad otoñal de forma delicada y elegante, tanto en los colores como en los personajes.
Pero también los pintores plasmaron otros oficios. Sorolla relata en impresionistas telas los no menos arduos trabajos de los pescadores. En una de ellas, la famosa Y aún dicen que el pescado es caro (Prado), se muestra un pescador herido, atendido por dos compañeros.
En La fragua de Vulcano (Prado), Apolo comunica al dios el adulterio de su esposa,Venus, con Marte. Velázquez (1599-1660) representa una fragua idealizada pues los forjadores de armaduras, durarían poco en ella descalzos y a piernas y pechos descubiertos.
En el Museo del Louvre puede admirarse el cuadro de Georges de la Tour (1593-1652), San José carpintero con intensísimos efectos de claroscuro. San José taladra un madero con una barrena, alumbrado, con una vela, por Jesús.
Rombouts (1597-1637), nos muestra en El charlatán sacamuelas (Prado), una dramática, y a la vez divertida, escena de extracción de pieza dentaria en presencia de siete asombrados y temerosos espectadores.
Quién no conoce el celebérrimo cuadro Las hilanderas de Velázquez (Prado). Cinco operarias se afanan en transformar la lana en hilo. El fondo del lienzo complementa la fábula de Aracne.
El Museo Gemäldegalerie de Dresde (Alemania), expone el cuadro Los picapedreros del pintor realista francés Gustave Courbet (1819-1877). Dos esforzados trabajadores desmenuzan, con sus pequeños martillos, la piedra para la base de las carreteras.
Y como último ejemplo, una representación del proletariado urbano. Gustave Caillebote (1848-1894), muestra en su lienzo Los acuchilladores de parqué (Museo de Orsay, París), unos operarios sacando virutas al suelo entarimado de una habitación.

Crónicas dramáticas (yII)

Allá por el 399 a.C. Sócrates fue condenado a beber la cicuta, según la injusta sentencia, por burlarse de los dioses y corromper a la juventud ateniense. Jacques-Louis David, 1748-1825, pinta un grandioso lienzo, La muerte de Sócrates, Museo Metropolitano de Nueva York; representando teatralmente la muerte del filósofo chato, barrigudo y bajito; a quien no le importaba su apariencia porque, según él, la belleza del hombre hay que buscarla en su interior.
Paul Delaroche (1797-1859), describe en su Ejecución de lady Jane Grey, Galería Nacional de Londres, la muerte de la esporádica reina de Inglaterra (tan sólo reinó nueve días). Por orden de María Tudor, fue ajusticiada en la torre de Londres. Bellísimo lienzo en el que la jovencísima reina (17 años), arrodillada se dispone a morir bajo el hacha del verdugo.
Antonio Gisbert 1834-1902, Ejecución de los comuneros de Castilla, ( los célebres Padilla, Bravo y Maldonado), Congreso de los Diputados. El verdugo muestra en alto, mano izquierda, la cabeza de unos de los ajusticiados que yace en el suelo y en la la mano derecha el hacha. Un ayudante corta las ligaduras del decapitado que le sujetaban a la pica de ejecución.
De nuevo, Jacques-Louis David, nos muestra en un magnífico lienzo la Muerte de Marat, Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica. El ideólogo revolucionario, por cuya pluma muchos ciudadanos fueron guillotinados, yace en su bañera apuñalado en el pecho por una partidaria de los girondinos.
Quién no conoce los Fusilamientos del 3 de mayo, por Goya, Museo del prado. El sordo genial describe la barbarie y sinrazón humana llevadas a cabo en la guerra.
Inspirado en este cuadro, el impresionista francés Édouart Manet 1831- 1883, llevó a cabo varios cuadros que tituló La ejecución del emperador Maximiliano (el más conocido en la Galería Nacional de Londres). No es frecuente el fusilamiento de un emperador, pero en este caso así ocurrió con un miembro de la casa de Habsburgo, por orden del presidente mexicano Benito Juarez.
Siguiendo con los fusilamientos, Antonio Gisbert vuelve a describir otra ejecución. En este caso El fusilamiento del general Torrijos, Museo del prado. Varios de sus compañeros, yacen muertos en la arena de la playa de Málaga, por orden del rey felón Fernando VII.
Picasso, 1881-1993, también se inspira el los fusilamientos de Goya y pinta un extraño Masacre en Corea, Museo Nacional Picasso, París.

Relieve (detalle) Modelado en arcilla J.Lillo Galiani

Relieve (detalle)
Modelado en arcilla
J.Lillo Galiani